~ Buscando sonrisas que perduren a lo largo de mi vida desde 1995

martes, 8 de abril de 2014

Sigo afirmando y reafirmando que una de las mejores cosas que existen es el amor. Ese sentimiento que se mantiene escondido y reprimiéndose en cuatro letras pero que de vez en cuando explota delante de nuestras narices. Del que tantas personas hablan pero del que,realmente,pocas personas saben. Es el que se dedica a facilitarnos y estabilizarnos la vida,o hace justamente lo contrario: nos la desmonta y nos jode a más no poder. El único que nos permite transformar la esclavitud en libertad y el que no miente cuando se trata de sentimientos físicos y reales.

Sí es cierto que ahora mismo no es valorado como se debería y que,sin ton ni son,algunos acostumbran a decir "te amo'' incluso conociendo a la otra persona de hace dos días. En cambio,hay otros que lo sienten pero son realmente conscientes de la magnitud tan grande que encierran esas dos palabras y,simplemente,se limitan a demostrarlo con hechos,día tras día. Sin embargo,no pienso que se pueda dar una definición objetiva y exacta del amor,cada uno tiene formada su definición en base a lo que ha vivido y le han hecho sentir. Aunque supongo que si coincidimos en algo es en que amar no es amar si se hace con miedo y limitadamente. Es lo completamente opuesto: la clave está en dejarse llevar y,a veces,simplemente consiste en pasar de lo que dice la cabeza y en prestar más atención a los gritos que pega el corazón.

Estoy segura de que a la mayoría le encanta el hecho de sentirse especial e imprescindible para alguien durante un determinado tiempo,incluso a aquel que va de ''empedrado'' por la vida. Y he dicho tiempo porque,efectivamente,el amor es tiempo. Algo que podemos afirmar es que no dura eternamente,ni mucho menos es como lo reproducen en las películas. Y es que los sentimientos han sido y seguirán siendo impredecibles,nunca podremos saber a ciencia cierta si lo que dice sentir ''x'' persona es verdad o mentira. Por eso,se basa en arriesgar e intentar conseguir lo que quieres. Recuerda que si arriesgas puedes perder pero,si no arriesgas,ten por seguro que no vas a ganar.

Y bueno,la verdad es que no defiendo al amor porque me haya ido genialmente bien. No,lo cierto es que de eso precisamente no puedo presumir. Soy una más de las que ha sufrido por culpa de sentir cuando y con quien no tenía que haberlo hecho; o de las que lo ha hecho fuera,antes o después de tiempo. Aunque esto no quita que siga siendo una de las cosas que mejores sensaciones me ha causado. Quizás pocas,pero en su momento muy intensas y,a pesar del sufrimiento que provoca a veces,creo que lo bueno que puede llegar a darte equilibra con creces la balanza hacia el lado positivo.





martes, 4 de junio de 2013


Ser un niño eternamente tiene más ventajas de lo que creemos. Ellos son felices las veinticuatro horas del día porque no se enteran de nada,ni tienen ningún interés en hacerlo. Además,las rodillas raspadas se curan mucho antes que los corazones rotos.


miércoles, 29 de mayo de 2013

A palabras necias...


Oídos sordos a lo que digan y divulguen acerca de ti. La opinión no importa si no proviene de alguien que sea lo suficientemente significativo para tu persona. Además,está visto y comprobado que siempre habrá alguien a quien no le termines de agradar. Es un hecho no poder darte a conocer a todo el mundo,aunque también es verdad que ellos eligen perdérselo. Igualmente,la sensibilidad no tiene que dar signos de existencia cuando hacen comentarios con la intención de infravalorarte. La inmadurez la portan aquellos que se preocupan más por la vida de los demás que por la suya propia. 

A mi qué me importa si lo que ha hecho ''x'' persona está bien,mal o regular,lo ha hecho porque ha querido/tenido que hacer,para quien debe estar mejor o peor es para él o ella. En estos casos,pienso que es mejor dejar paso a la indiferencia y no prejuzgar. ¿Es que poner verde a alguien hace más feliz o quita aburrimiento? Primera y personalmente,creo que la vida de nadie le incumbe a nadie y,secundariamente,sienta mejor no intervenir ni preocuparse por los problemas ajenos (y esto va referido al hecho de inventar o insultar a los que no tenemos ni la decencia de conocer),ya tenemos suficiente con los nuestros como para andar queriendo tener la cabeza en otras además de en la nuestra. Cada cual que sea feliz con lo que hace y que reconozca cuándo se equivoca y cuándo no. No creo que haga falta recriminarle nada a nadie ni reducirse a valorar lo malo olvidándose de lo bueno,ya cada uno es consciente de lo que busca y por qué lo busca. Si realmente llena de satisfacción el hecho de reírse o hablar mal de otros/as,debo afirmar que,irónicamente,la vida de estas personas está bastante vacía. Aunque,si de verdad son felices así,adelante,que sigan viviendo vidas ajenas en vez de disfrutar la suya. Estoy segura de que llegarán muy lejos.